ÁRBOLES COMO NUBES, PRIMORDIALES Y VENTANA

ÁRBOLES COMO NUBES, PRIMORDIALES Y VENTANA
El lugar donde pinto es el antiguo taller de carpintería de mi padre. Ahora es un espacio donde me gusta colgar los cuadros en la pared y cambiarlos. Permito que se establezca un diálogo entre pinturas que han sido creadas con algún año de diferencia. A veces se establecen afinidades temáticas, otras semejanzas en la paleta de color y otras discrepancias estilísticas. Necesito tenerlos a la vista porque estimulan mi creación. Cuando pinto procuro que me sorprenda el discurrir de la pintura,  preparo colores, los distribuyo con pinceles, brochas, espátulas o con las manos, me gusta el trazo del gesto. A veces todo eso queda bajo otras capas, pero dejo que  se manifiesten en huecos sin pintar, o a través de las capas transparentes que tienen encima. El resultado son esos paisajes que he buscado, con afinidades con lo real. La materialidad de la pintura, la vibración de los colores es tan potente que buscar lo figurativo lo relego a segundo término.

 

Una de mis mayores emociones, fue ver una vez en una exposición de hace muchos años en el Prado, un cuadro del Greco que estaba sin enmarcar, en los márgenes del lienzo había pinceladas sueltas, me llamaron la atención y me emocionaron más que la misma pintura, por que ese gesto quedó por decirlo de alguna forma congelado en el tiempo, mientras que en la pintura las pinceladas se diluían siendo invisibles. Algo semejante me pasó contemplando un autorretrato de Rembrandt, en el Rijksmuseum de Amsterdam, en su rostro vi la materialidad de la pintura y la quietud del tiempo. Recorriendo ese cuadro con la mirada, vi un tratado de pintura en el que ya incluía el futuro.

 

Los cuadros expuestos, tienen que ver con ÁRBOLES COMO NUBES, con una serie PAISAJES PRIMORDIALES y con un cuadro VENTANAS.

 

Rembrandt. AUTORRETRATO. Oleo de 1659 en el Rijksmuseum de Amsterdam. (Imagen tomada de Wikipedia).
Detalle, materia y pinceladas.

 

pequeños gestos con el pincel y zonas sin pintura.

 

Detalles. Empastes, pinceladas, zonas sin pintar donde se aprecia la tela.
 Árboles como nubes. Paisajes Primordiales. Ventanas y vistas.

Árboles como nubes. Acrílico madera. 122×122 cm. Año 2011. Paisajes Primordiales 5,1,6, 2, 3 y 4 Acrílico lienzo 38×46 cm. Año 2015. JCuenca.

Paisajes Primordiales Tierra 5, Tierra 1, Tierra 6,  Tierra 2,  Tierra 3 y  Tierra 4. Acrílico lienzo 38×46 cm. Año 2015. JCuenca.

 Al fondo ventanas y vistas. Acrílico madera 122x 122 cm. Año 2000. JCuenca.

 Detalle del cuadro Árboles como nubes.

Detalle del cuadro Árboles como nubes.

Detalle del cuadro Árboles como nubes.

Detalle del cuadro Árboles como nubes.

 Detalle de la serie Paisajes Primordiales.Tierra 5.

 Detalle de la serie Paisajes Primordiales.Tierra 1.

 Detalle de la serie Paisajes Primordiales.Tierra 2.

 Detalle de la serie Paisajes Primordiales.Tierra 6.

 Detalle de la serie Paisajes Primordiales.Tierra 3.

 Detalle de la serie Paisajes Primordiales.Tierra 4.

 

 

PAISAJES IMAGINARIOS

PAISAJES IMAGINARIOS
Les invito a ver en este video, una colección de pinturas de formatos y soportes diferentes, realizadas en distintas fechas. Son cuadros que exploran el paisaje, y establecen al mismo tiempo, un diálogo, con los paisajes intuitivos del mundo interior. Pretendo que lo imaginario establezca afinidades con los elementos de la naturaleza, comparta volúmenes o delimite espacios,  pero huyendo de la mimesis en cuanto al detalle o color real. Llegado a este punto me gustaría aludir a Aristóteles cuando decía “La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia”. Esa “esencia secreta” en mis pinturas, son otros paisajes, con otras perspectivas, con otras luces, que configuran otra realidad y donde el color y la materia nos sirve en un juego de combinaciones, para hacer vibrar algún punto de nuestra emoción.
Mis referentes, Per Kirkeby, Cy Twombly, Antoni Tàpies, Maurice De Vlaminck…

Comentario y vídeo Jesús Cuenca.

PINTURA SOBRE PAPEL

PINTURA SOBRE PAPEL

PINTURAS sobre diferentes formatos.

El punto de partida, son las manchas  con acuarela líquida o tinta sobre papel o bien acrílico, y las relaciones derivadas  hasta configurar una obra que tiene conexiones a nivel formal con el paisaje.
Los paisajes intuitivos del mundo interior dialogan con las formas de los elementos de la naturaleza,  estableciendo afinidades, compartiendo volúmenes o delimitando espacios,  pero huyendo de la mimesis en cuanto al detalle o al color real. A la vez es una manera de experimentar el azar.
JCuenca

ENLACES

ENLACES

La naturaleza en tiempos pretéritos era el centro de la existencia, donde el ser estaba profundamente conectado con ella y el hombre se expresaba de una manera simplificada, su mundo también lo explicaba esquemáticamente recordándonos dibujos infantiles. Recojo esa síntesis de la creación para expresar esas formas que nos recuerden el color del cielo, las manchas de las nubes blancas, el verde de la hierba o el amanecer entre rojos y azules. Las pinturas también hacen alusión al pasado y al presente. El mundo clásico reflejado en elementos como columnas y pirámides, en convivencia con el presente representado por casas y torres. Dos mundos que se superponen y enlazan con esos trazos de escaleras y raspados en forma de tramas y ondulaciones. Un universo que vibra y que es visible mediante la materia y el color.

Los paisajes intuitivos del mundo interior, dialogan con las formas de los elementos de la naturaleza, estableciendo afinidades, compartiendo volúmenes o delimitando espacios, pero huyendo de la mimesis en cuanto al detalle o color real. A la vez es una forma de experimentar con el azar.
Llegado a este punto me gustaría aludir a Aristóteles cuando decía “La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia”. Esa “esencia secreta” en mis pinturas, son otros paisajes, con otras perspectivas, con otras luces, que configuran otra realidad y donde el color y la materia nos sirve en un juego de combinaciones, para hacer vibrar algún punto de nuestra emoción.

Estas pinturas forman parte de la serie ENLACES.

JCuenca

PAISAJES DE LA MEMORIA

PAISAJES DE LA MEMORIA

Pintar es pensar el mundo.

 
A veces el cielo se tiñe de rojo, naranja o amarillo. A veces las montañas o la costa a lo lejos se ven de azul. A veces el mar es verde. A veces las ondulaciones se convierten en olas impetuosas. A veces la naturaleza es pura abstracción.

Los paisajes que  contemplo, se mezclan con los sueños y emociones. Se convierten en cuadros casi abstractos y en ocasiones, cuadros dentro de cuadros, que hacen referencia a los viajes, al paisaje, a los animales, a la luna, al universo. Todo aquello que me emociona y guardo en la memoria.

Me gusta que la pintura hable por sí sola. Un gesto, una mancha juegan con el azar y dibuja formas cargadas de sorpresas. Como las nubes que cambian de forma y color según el viento. De esta manera se inicia un diálogo entre lo casual y lo determinado por mí. El proceso del cuadro sigue un recorrido de combinaciones, de añadidos, de raspados, hasta que la materia y los colores me sugieran el paisaje que busco. El paisaje de la memoria.

El paisaje de la memoria  surge mediante un proceso que tiene que ver con la experimentación, búsqueda y observación.

La experimentación que me satisface es comprobar la interacción de los colores, cómo se relacionan unos con otros. Ver cómo la transparencia u opacidad del color (junto con la materia y el gesto de las pinceladas) van configurando una realidad próxima, reconocible e impregnada de subjetividad.

La Busqueda. Busco una figuraciónque aluda al entorno y nos recuerde paisajes, personajes, objetos y atmósferas. No una realidad mimética en la forma, sino una realidad sentida emocionalmente.
El proceso de esta creación me aporta conocimiento, puesto que se basan en: La observación de los elementos y su entorno, en el paso del tiempo y en las variaciones que se observan.

El resultado son pinturas con predominio de figuración expresionista y abstracción en soportes de variados formatos y materiales.

Entre lo real y lo abstracto hay una línea para lo imaginario.
Jesús Cuenca

 

 Las pinturas están disponibles y fueron realizadas en la década 2000/2010. Si está interesado por alguna, póngase en contacto en cuencacalero@gmail.com

En este enlace encontrará más obras ANTARES JCUENCA

EL ÁRBOL DE LA MEMORIA

EL ÁRBOL DE LA MEMORIA

 La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia”. Aristóteles

El árbol como vínculo con el pasado, con la cultura, con la memoria, con la estética y con la naturaleza.

He plantado una arboleda para oxigenar la memoria, cuyas semillas se plantaron en tiempos diferentes. Los árboles de los que hablo son los elementos de la naturaleza que pueblan mis pinturas. Recurro a ellos para expresarme, para explorar en sus formas y texturas y para reivindicarlos como elementos necesarios para la vida.

En el aspecto formal no los imito –la mímesis no es para mi-, los siento.

Desde mi subjetividad los proyecto de forma expresionista, en los soportes que unas veces son lienzos, otras son papel y otras madera; madera de árbol.

He plantado árboles fuertes, solitarios, frágiles, rebeldes, invisibles, altos, bajos. Árboles translúcidos, árboles de madera, árboles como nubes. Árboles urbanos. Árboles en bosques de colores, que hacen alusión al gran beneficio ambiental que proporcionan y para reivindicar más árboles en esta ciudad, en los bosques, o en las selvas, en los caminos y en los montes.

Esta compilación de obras abarca un período de más de 20 años, al reunirlas permite ver el árbol como elemento recurrente entre las comparaciones formales y estilísticas, al mismo tiempo que dialogan las obras. Quizás, además, esta insistencia en representarlos sea también una de las maneras de echar raíces en estas tierras en las que no nací. De buscar una identidad necesaria. Decía Chillida “lo ideal es que seamos de un lugar, que tengamos las raíces en un lugar (…). Todos los lugares son perfectos para el que está adecuado a ellos y yo aquí en mi País Vasco me siento en mi sitio, como un árbol que está adecuado a su territorio”.

Mi obra está hecha en Barcelona, lugar al que vine a vivir cuando tenía 11 años. Esta reflexión es con el propósito de agrupar mis obras, sobre áreas temáticas. En este caso los árboles.

Jesús Cuenca.